Un buen día, un hombre paseaba por el bosque y se encontró una hermosa gallina. Se la llevó a su casa y a los pocos días se dio cuenta de que cada día ponía un huevo de oro . Se creyó que dentro del estómago de la gallina habría mucho oro y se haría rico y la mató.
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Pero cual fue su sorpresa cuando al abrirla vio que por dentro era igual que las demás gallinas.Resulta que la gallina ponía huevos de oro pero ella no era de oro. De modo que como la había matado se quedó sin la riqueza que la madre naturaleza le había otorgado al dejarle en el bosque la gallina de los huevos de oro.
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domingo, 13 de abril de 2014
FÁBULA DE LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO
MORALEJA: Estad contentos con lo que tenéis y huid de la insaciable codicia
FÁBULA “ EL PASTOR MENTIROSO”
Había una vez un pastor muy bromista y mentiroso. Todos los días, cuando regresabaa su casa, después de haber llevado a pastar a su rebaño, entraba corriendo
en el pueblo gritando:
- ¡Viene el lobo! ¡Viene el lobo!
Al oír los gritos, todos los habitantes se metían en sus casas muertos de miedo.
Y allí encerrados se quedaban hasta que oían de nuevo al pastor:
- ¡Ja, ja, ja! ¡No es verdad! ¡Sólo era una broma! ¡Tontos!
Y todos los días los habitantes del pueblo miraban malhumorados al pastor que
siempre se alejaba riéndose.
Todos los días… Hasta que… ¿Sabes qué pasó?
Un día, como tantos otros, el pastor volvió corriendo al pueblo. Gritaba tanto o más
que en otras ocasiones:
- ¡Viene el lobo! ¡Viene el lobo!
Pero esta vez corría más deprisa de lo normal y gritaba también más fuerte de lo normal…
Sin embargo, los vecinos del pueblo no le hicieron ni caso, hartos ya de que el pastor
les hubiera engañado tantas veces…
Y ¿Sabes cómo terminó todo? ¡Claro! Esta vez sí que fue verdad que venía el lobo.
Y como nadie del pueblo le hizo caso, el pastor se quedó sin ovejas,
pues el lobo se las comió todas.
COMPRENSIÓN DE LA LECTURA
¿Qué dice el texto?
1ª) ¿Qué hace el pastor todos los días después de llevar a pastar su rebaño?
2ª) ¿Cómo reaccionan los habitantes del pueblo al oír sus gritos?
3ª) ¿Por qué el pastor siempre se aleja riéndose?
4ª) ¿Por qué un día los habitantes del pueblo no le hicieron ni caso?
5ª )¿Qué expresiones del texto indican que aquel día era distinto de los demás?
6ª) Al final, ¿qué ocurrió con las ovejas?
7ª) Escribe si es verdadero o falso:
A) El pastor era bromista y mentiroso.
B) Los habitantes, al oír los gritos, salían de sus casas.
C) El pastor siempre se alejaba triste.
D) El pastor se quedó sin ovejas, pues el lobo se las comió todas.
¿Cómo lo dice?
8ª) Según la fábula El pastor mentiroso, ¿a quién se refieren estas cualidades?
Peligroso – inocente – bromista – feroz – malhumorado – mentiroso
EL PASTOR : bromista….
LOS HABITANTES:…..
EL LOBO:…..
- Forma tres frases, una con cada personaje y una cualidad correspondiente. Por ejemplo:
El pastor es bromista porque…
Los habitantes…
El lobo…
9ª) Elige la oración que mejor resume la moraleja de la fábula:
A) A un mentiroso nadie le cree, aunque diga la verdad.
B) A más mentiras, más amigos.
Ahora, tú opinas
10ª) Crees que es correcta la actitud del pastor?
11ª) ¿Qué le ocurre por no decir la verdad?
12ª) ¿Qué harías tú para que los habitantes del pueblo volvieran a creer al pastor?
13ª) ¿Alguna vez has actuado como el pastor de la lectura? Explica cómo te has
sentido en esta ocasión.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Fábulas para niños: El león enfermo y los zorros
Fábulas para niños: El león enfermo y los zorros
Un día el rey león cayó enfermo y su
médico, que era una búho, le recomendó hacer reposo durante un tiempo.
El león decidió entonces que como iba a permanecer mucho tiempo
inactivo, solo y aburrido, que vinieran a visitarlo un animal de cada
especie. Se aclaró que se otorgaba total inmunidad contra las garras del
león, y que ningún invitado sería atacado.
Así que todos los animales, eligieron un
embajador y lo enviaron. Los zorros estaban eligiendo a ver quien sería
el elegido, cuando uno de ellos interrumpió la charla y dijo: -¡Vengo
de recorrer las inmediaciones de la cueva del león, y he podido ver que
las huellas de quienes fueron a visitarlo, están todas en dirección a la
entrada!, pero ninguna en dirección opuesta. Creo que este dato por si
solo, debe inspirarnos recelo, ya que a pesar de las promesas de
inmunidad, es fácil ver como se entra en la casa del león, pero
imposible saber cómo se sale.
Moraleja: En promesas no creas de ávidos malvados, su condición no cambia, ni enfermos ni postrados
Jean de la Fontaine
Poeta Francés (1621 – 1695)
Fábula infantil: El caballo, el buey, el perro y el hombre
Fábula infantil: El caballo, el buey, el perro y el hombre
Cierto día en que el frío era muy crudo,
y la lluvia empezó a caer, no pudiendo el caballo aguantarse más, llegó
corriendo a donde el hombre y le pidió que le diera abrigo.
El hombre le dijo que sólo lo haría con
una condición: que le cediera una parte de los años que le
correspondían. El caballo aceptó.
Poco después se presentó el buey, que
tampoco podía sufrir el mal tiempo. El hombre le contestó lo mismo: que
lo admitiría si le daba cierto número de sus años. El buey cedió una
parte y quedó admitido.
Por fin, llegó el perro, también muriéndose de frío, y cediendo una parte de su tiempo de vida, obtuvo su refugio.
Y he aquí el resultado: cuando los
hombres cumplen el tiempo que Zeus les dio, son puros y buenos; cuando
llegan a los años pedidos al caballo, son intrépidos y orgullosos;
cuando están en los del buey, se dedican a mandar; y cuando llegan a
usar el tiempo del perro, al final de su existencia, se vuelven
irascibles y malhumorados.
Esopo (S. VII a. C)
Fabulista Griego
Fábulas: El asno y la perrita faldera
Fábulas: El asno y la perrita faldera
Un granjero fue un día a sus establos a
revisar sus bestias de carga: entre ellas se encontraba su asno
favorito, el cual siempre estaba bien alimentado y era quien cargaba a
su amo. Junto con el granjero venía también su perrita faldera, la cual
bailaba a su alrededor, lamía su mano y saltaba alegremente lo mejor que
podía. El granjero revisó su bolso y dio a su perrita un delicioso
bocado, y se sentó a dar órdenes a sus empleados. La perrita entonces
saltó al regazo de su amo y se quedó ahí, parpadeando los ojos mientras
el amo le acariciaba las orejas.
El asno, celoso de ver aquello, se soltó
de su jáquima y comenzó a pararse en dos patas tratando de imitar el
baile de la perrita. El amo no podía aguantar la risa, y el asno,
arrimándose a él, puso sus patas sobre los hombros del granjero,
intentando subirse a su regazo. Los empleados del granjero corrieron
inmediatamente con palos y horcas, enseñándole al asno que las toscas
actuaciones no son cosa de broma
Los celos pueden ser muy dañinos
Esopo (S. VII a. C)
Fabulista Griego
La Gallina de los Huevos de Oro. Fábula
La Gallina de los Huevos de Oro.
Fábula
Érase una Gallina que ponía un huevo de oro al dueño cada día.
Aún con tanta ganancia, mal contento, quiso el rico avariento descubrir de una vez la mina de oro, y hallar en menos tiempo más tesoro.
Matóla; abrióla el vientre de contado; pero después de haberla registrado, ¿qué sucedió?qQue, muerta la gallina, perdió su huevo de oro, y no halló mina.
¡Cuántos hay que teniendo lo bastante, enriquecerse quieren al instante, abrazando proyectos a veces de tan rápidos efectos, que sólo en pocos meses, cuando se contemplaban ya marqueses, contando sus millones, se vieron en la calle sin calzones!
Félix María de Samaniego (1745 – 1801) Escritor Español
Fábula infantil: El avaro y el oro
Fábula infantil: El avaro y el oro
Uno de sus vecinos observó sus
frecuentes visitas al lugar y decidió averiguar que pasaba. Pronto
descubrió lo el tesoro escondido, y cavando, robó la pieza de oro.
El avaro, a su siguiente visita encontró el hueco vacío y tirándose de los pelos se lamentó amargamente.
Entonces otro vecino, enterándose del motivo de su queja, lo consoló diciéndole:
-Da gracias de que el asunto no es tan
grave. Ve y trae una piedra y colócala en el hueco. Imagínate entonces
que el oro aún está allí. Para ti será lo mismo que aquello sea o no sea
oro, ya que de por sí no harías nunca ningún uso de él.
Esopo (S. VII a. C)
Fabulista Griego
Fabulas y leyendas El Cocodrilo Leyenda Africana
El Cocodrilo
Leyenda Africana
El cocodrilo se sentía tan halagado y
orgulloso, que decidió salir también durante el día para que todos le
contemplaran. Los animales ya no sólo iban a la charca para ver su
hermosa piel de oro bajo la luz de la Luna, sino que mañana y tarde, se
acercaban a contemplar cómo el cocodrilo refulgía bajo los rayos del
cálido Sol.
Pero tanto se quiso lucir el cocodrilo,
que el Sol poco a poco fue estropeando su piel. Pronto se volvió fea y
cubierta de grandes escamas oscuras. Los animales dejaron de acudir a
ver al cocodrilo, y éste sintió una gran vergüenza.
Es por eso que desde entonces, cuando
alguien se acerca, el cocodrilo se mete rápidamente en el río y sólo
asoma sus intensos ojos.
Fábulas y leyendas: Pón el cascabel al gato
Fábulas y leyendas: Pón el cascabel al gato
Desde el principio, el ratón más
anciano, sabio y prudente, sostuvo que de alguna manera, tarde o
temprano, había que idear un medio de modo que siempre avisara la
presencia del gato y pudieran ellos esconderse a tiempo.
Efectivamente, ese era el remedio y no había otro. Todos fueron de la misma opinión, y nada les pareció más indicado.
Uno de los asistentes propuso ponerle un
cascabel al cuello del gato, lo que les entusiasmó muchísimo y decían
sería una excelente solución. Sólo se presentó una dificultad: quién le
ponía el cascabel al gato.
- ¡Yo no, no soy tonto, no voy!
- ¡Ah, yo no sé cómo hacerlo!
En fin, terminó la reunión sin adoptar ningún acuerdo.
Esopo (S. VII a. C)
Fabulista Griego
Fábulas y leyendas: La leyenda del Maíz.
Fábulas y leyendas: La leyenda del Maíz.
Leyenda Mexicana
Antes de la llegada de ese dios, los
aztecas se alimentaban de raíces y animales que cazaban, pero no podían
comer maíz porque estaba escondido detrás de las montañas.
Los antiguos dioses habían intentado
tiempo atrás separar estas altas montañas utilizando su fuerza, pero no
lo consiguieron, así que los aztecas pidieron ayuda al dios
Quezalcóatl.
Quezalcóatl no quiso emplear la fuerza,
sino la inteligencia y la astucia, y se transformó en una hormiga negra.
Decidió dirigirse a las montañas acompañado de una hormiga roja,
dispuesto a conseguir el maíz para su pueblo.
Tras mucho esfuerzo y sin perder el
ánimo, Quezalcóatl subió las montañas y cuando llegó a su destino, cogió
entre sus mandíbulas un grano maduro de maíz e inició el duro regreso.
Entregó el grano a los aztecas que plantaron la semilla, y desde
entonces, tuvieron maíz para alimentarse.
Los indios indígenas se convirtieron en
un pueblo próspero y feliz para siempre y desde entonces fueron fieles
al dios Quetzalcóatl, al que jamás dejaron de adorar por haberles
ayudado cuando más lo necesitaban
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